miércoles, 15 de abril de 2015

Tejer sano, sanar tejiendo


Una de las cosas que más me gusta hacer es tejer (obvio) y casi me gusta mas enseñar a tejer. Después de muchos años dando clase, y enseñando de manera voluntaria en el marco de las actividades que hacemos en Lana Connection, este año se me ha presentado un reto importante. 
Recibimos muchos correos solicitando nuestros servicios para organizar talleres y exhibiciones, pero de un tiempo a esta parte están surgiendo colaboraciones muy interesantes en el área sanitaria.
Concretamente ahora estoy organizando grupos de apoyo a la terapia ocupacional en centros de asistencia a enfermos con cáncer. Estas terapias se llevan haciendo mucho tiempo, pero ahora están incluyendo el tejido en ellas debido a los beneficios de más que tiene frente a otras manualidades.


Se habla mucho de que tejer es el nuevo yoga (yo creo que no, que son dos cosas distintas, pero entiendo lo que significa) y que su acción relaja la mente y ayuda a controlar la ansiedad. Hacer trabajos manuales reduce la presión arterial y relaja la respiración ademas. Pero el valor añadido del tejido, es que generas una prenda útil, pones en valor tu trabajo y generas satisfacción personal y realización. Ayuda a entablar lazos emocionales con otros tejedores y potencia las relaciones sociales (y virtuales). Por esta razón, para este tipo de pacientes es muy beneficioso aprender a tejer.



Así que cuando nos llaman, ahí es donde nos plantamos nosotras, con nuestras agujas y nuestra lanas. Hasta que un día te encuentras con una dificultad con la que no has contado antes. La temida Neuropatía Periférica, o insuficiencia nerviosa de las extremidades. Este palabra tan terrible no es mas que una de las muchas consecuencias derivadas de los tratamientos de quimioterapia, pero también puede aparecer en enfermos de diabetes, artritis e hipotiroidismo. Sus síntomas son debilidad en las manos y falta de sensibilidad en pies y manos. Por suerte puede ser reversible y en enfermos de cáncer los síntomas remiten cuando la quicio termina. ¿Y por qué os cuento yo todo esto y me pongo en plan profe? Pues porque algunas de mis alumnas la sufren y en la primera sesión me di cuenta de que sostener las agujas de punto era una tarea complicada para alguna de ellas. 


Por eso estoy investigando, junto con la neuróloga del centro donde hacemos la terapia, en formas de tejer que no impliquen las dos manos o al menos que sean más cómodas que sostener dos agujas de aluminio o madera.
Hemos hecho pruebas con ganchillos de bambú, que pesan menos, con telares circulares, con la técnica del knooking, calceta con 4 agujas, agujas circulares y tricotines. Todas ellas son técnicas en las que interviene una mano mas que la otra o las agujas son mas livianas.  Casi todas te permiten tejer apoyada en una mesa o en un cojín y los resultados tejidos son muy similares al punto con aguja tradicional.


Y por ultimo les enseñé lo mas sencillo, tejer con las manos, sin aguja. Siempre triunfa lo más sencillo.



Estoy realmente contenta con el resultado de estos talleres y la investigación de nuevas técnicas para cubrir las necesidades de cada alumno. Una de las cosas en las que coincidimos los psicólogos y neurólogos de los centros donde trabajamos el tejido es que las pacientes están mas animadas y se distraen con mas facilidad en las esperas y en los tratamientos largos.

Y para terminar siempre unos buenos consejos para tejer sano, estés enfermo o no, de la mano de la Asociación de Labores Solidarias de la IAIA y alguno mas de mi cosecha:

Apoya bien la espalda para tejer.
Usa un cojín o almohada para colocar las manos encima al hacer la labor.
Si estas operada de mama, puedes usar un cojín en forma de corazón como los de Almohadas del Corazón y colocarte un ovillo "auxiliar" en la axila para aliviar el brazo al tejer.
Y sobre todo, tejer tiene que ser un placer, si te duela al hacerlo, interrumpe la labor y descansa. Siempre puedes invertir estos descansos en pensar cual será tu próxima labor o en buscar inspiración en la red.



5 comentarios:

Medea dijo...

Te aplaudo mucho por tu labor. Mi madre sufrió cáncer y se dedicaba a hacer ganchillo y punto de cruz precisamente por lo que dices. Gracias por lo que haces, de verdad.

Cose la Luna dijo...

Ole ole y ole. No solo por la labor solidaria sino por el esfuerzo de adaptación y especialización a cada caso y sus dificultades. Además se me hace la boca agua escuchando como tratáis de buscar alternativas. Me parece interesantísimo superar las discapacidades con apoyos creativos que consigan que te sientas como uno mas. Enhorabuena!

kareencountry dijo...

Que hermosa labor humanitaria, las personas a quienes ayudas siempre recordarán lo bien que se sintieron con aprendieron estas técnicas tan entretenidas y sanadoras para el alma y el corazón. Tejer es realmente una terapia relajadora.

Besitos

Nisamar González Mederos dijo...

He estado siguiendo este proyecto por instagram, y me ha encantado saber un poco mas de la labor que estáis haciendo. Me parece una maravilla esa forma de trabajar e investigar para ayudar a los demás. Tienes que estar muy orgullosa, y a tus alumnas seguro que les estás cambiando la vida con algo aparentemente tan sencillo. Enhorabuena!!

muzukashii dijo...

Disculpe pase `por aqui y me parecio interesante la imagen final el aparatito tejedor como se llama y como se usa ?
Gracias por losconsejos y saludes!!