sábado, 25 de abril de 2015

Reciclar una almohada vieja en un regalo mágico

Creo que el denominador común de toda madre es el sueño, la falta de el en realidad. Ya sea porque tus hijos son peques y no duermen la noche entera o son mayores y te quitan el sueño por otras razones. El caso es que si tu preguntas a una madre siempre te dirá que tiene sueño. ¡¡¡Yo llevo teniendo sueño 10 años!!!

Y esa es la razón por la que se me ocurrió que un buen regalo para el Día de la Madre sería una almohada personalizada. En casa yo soy la última en acostarme, después de recorrer la casa recogiendo juguetes del suelo, preparando ropa, meriendas y mochilas para el día siguiente y revisando por enésima vez que mis hijos están bien tapados (aunque todos sabemos que les dura un suspiro el edredón bien remetido). Por eso me parecía bonito que fueran mis peques los que me desearan a mi buenas noches cuando se apagan por fin las luces.







Por suerte, yo ya recibí una almohada personalizada por mi cumpleaños, que me acompaña en la lectura en la cama y en la silla del despacho cuando me duele la espalda. Además, esta semana hemos estado rebuscando en los cajones de la abuela y encontramos dos fundas de almohada desparejadas y algo descoloridas. Así que henos escrito mensajes de buenas noches y dibujado estrellas para desearle dulces sueños a la familia.



Creo que mi favorita es la de estrellas dibujadas por mi hija, como un manto de cielo despejado sobre su cabeza cuando duerme. Para hacerlas solo se necesita fundas de almohadas desparejadas o nuevas si queréis, rotuladores para tela y mucha imaginación.

Si queréis saber como hicimos la almohada con mensaje, en el tutorial de Labores en Red para pintar una almohada a mamá tenemos un paso a paso muy sencillo para que los mas pequeños de la casa o incluso los padres menos manitas puedan hacer una funda preciosa. Solo hay que echarle imaginación y no preocuparse por como quede, lo importare es ese beso de buenas noches y ese deseo. 




viernes, 24 de abril de 2015

Regalos hechos a mano para el Día de la Madre





Se acerca el Día de la Madre, así que empieza la cuenta atrás para hacer los regalos handmade mas bonitos del mundo.

Llegados a este punto, si quieres de verdad sorprenderte en tu día (escribo esto para las mamis que estáis leyendo), invita a tus hijos a leer esta entrada contigo, y a su papá también, por si necesitan una ayuda extra. (¡¡guiño guiño!!!)

He recopilado para esta ocasión cuatro tutoriales originales y fáciles de hacer para regalar el Día de la Madre. El primero de ellos son estos jarrones reciclados con lana y latas de conserva. Muy fácil de hacer e ideal para regalar con unas flores o plantas aromáticas.



Podéis ver aquí el paso a paso para hacer un jarrón con lana, comprar unas rosas o poco de hierbabuena y sorprender a mamá.


Otra de las triunfadoras en regalos fáciles y bonitos son las piedras. En este tutorial de Labores en Red hay un paso a paso para decorar una piedra grande con falso patchwork y hacer un pisapapeles o tope de puerta monísimo.




Y un clásico en el blog fueron estas piedras decoradas con ganchillo, jugando con el contraste de colores del hilo y la piedra. Fueron un regalo precioso para mi madre hace unos años y venía ademas con un bono spa (¡¡guiño-guiño!!)


Para los mas lanzados, también hay un paso a paso con imágenes para hacer unas muñequitas quitapenas en un collar, para desear buena suerte y buenos sueños a mamá.

Por suerte yo ya duermo como una reina gracias al regalito que me pintaron mis niñas en mi cumpleaños. Esta preciosa almohada diseñada y pintada a mano es única y solo para mi. Porque los regalos hechos a mano son siempre originales y si están hechos por mis peques, son un tesoro. 

Y de regalo para vosotras, de mi parte, cosas que hacen que las piedras sean mágicas. Porque hay días que a las madres nos pesan las piedras en el corazón, y otras tropezamos una y mil veces, sin darnos cuenta, con ellas. Pero otras pueden albergar mucha sabiduría :


Las grandes brechas se rellenan con pequeñas piedras (refrán español)
El sol no puede derretir las piedras (r/e)
Cásate Juan, que las piedras se te volverán pan (r/e)
Piedra movediza, nunca moho la cobija (r/e)
La piedras rodando se encuentran (refrán mejicano)
Un loco echa una piedra al río, 
cien cuerdos no la pueden recuperar (r/e)
El que padece de amor, hasta con las piedras habla (refrán cubano)
Piedras de otras montañas, pueden pulir el jade de estas (refrán chino)
Una piedra ofrecida por un amigo, es una manzana (refrán marroquí)...

Dicen  que debajo de las piedras viven las hadas, que David venció con una a Goliat y que son un buen invento si te las metes en los bolsillos un día de viento.

¡¡Felicidades mamis!!

jueves, 23 de abril de 2015

Receta de bizcocho ligero de mandarina y aceite de oliva


Ayer fue San Jorge, Saint Jordi en mi tierra (una de mis tierras, que soy 50% catalana y 50% castellana de Segovia) Y la ocasión pedía una mini celebración para el pequeño de la casa. Así que invitamos a los abuelos a merendar e hice una variación del bizcocho de naranja y nata.
La receta es muy sencilla y la podéis hacer en cualquier momento, aunque la mandarina sea fruta de temporada ya se pueden encontrar casi todo el año (cosas de la globalización)

Para hacerla necesitamos:
3 Mandarinas pequeñas o dos si son grandes (se usan enteras, así que mejor usar las de variedades con la piel mas fina y pegada a los gajos. No confundir con la clemencia que tiene la piel mas rugosa y separada de la pulpa)
1 Yogur natural
100gr de aceite de oliva suave
200 gr de azúcar (yo lo uso aromatizado con vainilla, que no es azúcar avainillado ojo!)
4 huevos pequeños, 3 si son grandes
250 gr de harina
un sobre de levadura química
una pizca de sal
Un poco de azúcar glasé para decorar (opcional)


Previo:
Precalentamos el horno a 180º y engrasamos un molde redondo para que se desmolde bien una vez frío el bizcocho.

Receta:
Colocamos las mandarinas limpias y cortadas en mitades en la batidora con el azúcar y las trituramos lo mas pequeño posible. (revisad bien que no tengan semillas las mandarinas que son muy amargas y pueden arruinar el bizcocho cuando ya sea tarde). Si las mandarinas tiene la piel muy gruesa, podemos echar solo la pulpa y le añadiremos un poco de la ralladura de la corteza sin llegar al blanco, para intensificar el sabor.

A continuación lo vertemos en un bol y añadimos los huevos removiendo todo el rato con ayuda de un batidor manual. Cuando la mezcla es homogénea y no tiene muchos grumos, le añadimos el yogur y el aceite, sin para de remover con el batidor.

Es la hora de añadir la harina, que previamente hemos mezclado con la levadura y la pizca de sal en un plato a parte. Con la ayuda de un tamiz o de un colador grueso, vamos añadiendo la harina en el bol, esta vez dando vueltas con una espátula de madera y con movimientos envolventes.

Vertemos la masa en el molde y le damos unos golpecitos contra la encimera para que salgan las burbujas de aire que se forman al echar la mezcla.

Metemos en el horno 35 minutos (el tiempo dependera del tipo de horno y del molde elegido. Mis moldes eran dos pequeños, con lo que en 32 minutos estaban hechos)



Cuando transcurra el tiempo, sacamos el molde y lo dejamos enfriar sobre una rejilla. Cuando el molde este frío al tacto, desmoldamos el bizcocho.

Podéis decorar el bizcocho como queráis, pero solo con azúcar glasé por encima esta delicioso.
¡Para la opción de la cobertura de chocolate siempre hay tiempo!



Dos pisos de jugoso bizcocho con menos grasa que con mantequilla. Recordad que el aceite es mas ligero y vegetal, y que las cantidades son equitativas, con lo que si os gusta el sabor, es una buena alternativa a las mantequillas y margarinas. El aceite de girasol también es una opción buena, aunque yo prefiero el de oliva.

Espero que os animéis a hacerlo, porque aquí no han quedado ni las migas.

Y de regalo, un extra:

miércoles, 22 de abril de 2015

Los Gemelos Tapper y la lectura a tres manos




Me gusta leer. Y me gusta que los niños lean. Leo con ellos y para ellos. El pequeño es muy pequeño aún pero ya aprecia el rato de lectura y trata a los libros con cariño. La mayor es devoradora de libros desde hace dos años. Con 6 nos dimos cuenta de que tenia dificultades para leer, y con ayuda del logopeda y trabajando mucho en casa, conseguímos que lo hiciera bien. Era muy frustrante verla querer leer (siempre le fascinaron los libros, raro en una niña tan pequeña) y no poder. Pero esta es otra historia y os la cuanto otro día con mas detalles.
El caso es que entre las obligaciones de lectura del colegio y las "modas de lectura" (entiendan monstruas pálidas, modelos de pelo rubio y roedores detectives) , cada vez tenemos menos tiempo para disfrutar leyendo algo realmente original.

Pero con el libro de Los Gemelos Tapper se declaran la Guerra nos hemos llevado una sorpresa. Los chicos de Boolino nos han incluido como familia de referencia en la recomendación de libros (todo un honor compartido con algunas compañeras de Madresfera) y la prometa lectura ha sido este libros desternillante.
Escrito en clave de humos para niños, con su lenguaje un poco loco y tan personal, nos cuenta el relato de una gran pelea entre hermanos gemelos de distinto sexo. Claudia y Reese se suceden en sus versiones del incidente y de los avatares de esa "guerra" de hermanos que los que somos de familia numerosa entendemos tan bien. Lo hemos leído este fin de semana a la melé entre su prima mayor, ella y yo y había capítulos de carcajada.


Cada una de un equipo y yo en modo neutral


Y recordábamos peleas mías con mis hermanos, y de peleas de ellas entre si (se llevan dos años y son de carácter las dos lindas!) y riéndonos y exagerando las posturas (cada una se ponía de parte de uno de los personajes) nos lo "zampamos".

Con el envío del libro venía una bolsa de tela (siempre muy útil y ecológica), un colgador de puerta (que usamos como punto de lectura) y dos chapas que usamos como distintivo de los dos equipos (uno por claudica y otro por Reese)


Las conversaciones de padres las leía yo, claro!

La verdad es que pasamos y fin de semana muy divertido a cuenta del libro y establecimos una dinámica de compartir lectura y teatralizarla que me ha encantado (que que vamos a seguir usando siempre que podamos). El libro incluye un enfoque muy moderno de escritura que ha enganchado a las niñas muy deprisa ya que usa mensajes de texto, conversaciones en un juego virtual e imágenes de correo electrónico con mucho acierto.

Si quieres disfrutar el libro de Los Gemelos Tapper , Boolio ha preparado un sorteo de 20 packs como el nuestro de libro y regalos. Solo tenéis que entrar en la pagina del libro y dejar vuestros datos. Os aseguro que le encantará a vuestros niños y si lo leéis, casi a rememorar esas peleitas familiares seguro.
















Mañana es el Día del Libro, así que esta es nuestra recomendación literaria para esta semana:
- Si queréis saber mas datos sobre el libro, la ficha de Los Gemelos Tapper.
- Podéis disfrutar de la enorme oferta de libros infantil y juvenil de Boolino en su web y de sus cajas de animación a la lectura con fichas de ayuda a los padres y actividades.
- Y participar en el sorteo de los 20 packs de Los Gemelos Tapper se declaran la Guerra.

sábado, 18 de abril de 2015

Vídeos para aprender a tejer

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Dicen que una imagen vale mas que mil palabras, pero ¿además un vídeo valdría por 10.000? No lo tengo yo tan claro, pero a falta de comprobarlo, lo que si que es cierto es que aprender alguna técnica de una manera presencial siempre es mejor.
Así que hoy os traigo una recopilación de tres técnicas muy sencillas para aprender a tejer en casa con vídeos. Para tejedores de 5 a 110 años.

Tejer con los dedos. Muy fácil y sin necesidad de herramientas ni agujas. Solo un ovillo de hilo gordito y las manos.




Cordones de dos hilos con los dedos. Cómo hacer un cordón de dos hilos con la ayuda de tan solo las manos. Muy útil para hacer un asa para un bolso, un cinturón sencillo o un lazo para el pelo.




Tejer en telar circular. Este tutorial está hecho con un telar casero realizado con pinzas que podéis aprender a hacer en este post. Es muy sencillo y con materiales fáciles de encontrar.





miércoles, 15 de abril de 2015

Tejer sano, sanar tejiendo


Una de las cosas que más me gusta hacer es tejer (obvio) y casi me gusta mas enseñar a tejer. Después de muchos años dando clase, y enseñando de manera voluntaria en el marco de las actividades que hacemos en Lana Connection, este año se me ha presentado un reto importante. 
Recibimos muchos correos solicitando nuestros servicios para organizar talleres y exhibiciones, pero de un tiempo a esta parte están surgiendo colaboraciones muy interesantes en el área sanitaria.
Concretamente ahora estoy organizando grupos de apoyo a la terapia ocupacional en centros de asistencia a enfermos con cáncer. Estas terapias se llevan haciendo mucho tiempo, pero ahora están incluyendo el tejido en ellas debido a los beneficios de más que tiene frente a otras manualidades.


Se habla mucho de que tejer es el nuevo yoga (yo creo que no, que son dos cosas distintas, pero entiendo lo que significa) y que su acción relaja la mente y ayuda a controlar la ansiedad. Hacer trabajos manuales reduce la presión arterial y relaja la respiración ademas. Pero el valor añadido del tejido, es que generas una prenda útil, pones en valor tu trabajo y generas satisfacción personal y realización. Ayuda a entablar lazos emocionales con otros tejedores y potencia las relaciones sociales (y virtuales). Por esta razón, para este tipo de pacientes es muy beneficioso aprender a tejer.


Así que cuando nos llaman, ahí es donde nos plantamos nosotras, con nuestras agujas y nuestra lanas. Hasta que un día te encuentras con una dificultad con la que no has contado antes. La temida Neuropatía Periférica, o insuficiencia nerviosa de las extremidades. Este palabra tan terrible no es mas que una de las muchas consecuencias derivadas de los tratamientos de quimioterapia, pero también puede aparecer en enfermos de diabetes, artritis e hipotiroidismo. Sus síntomas son debilidad en las manos y falta de sensibilidad en pies y manos. Por suerte puede ser reversible y en enfermos de cáncer los síntomas remiten cuando la quicio termina. ¿Y por qué os cuento yo todo esto y me pongo en plan profe? Pues porque algunas de mis alumnas la sufren y en la primera sesión me di cuenta de que sostener las agujas de punto era una tarea complicada para alguna de ellas. 


Por eso estoy investigando, junto con la neuróloga del centro donde hacemos la terapia, en formas de tejer que no impliquen las dos manos o al menos que sean más cómodas que sostener dos agujas de aluminio o madera.
Hemos hecho pruebas con ganchillos de bambú, que pesan menos, con telares circulares, con la técnica del knooking, calceta con 4 agujas, agujas circulares y tricotines. Todas ellas son técnicas en las que interviene una mano mas que la otra o las agujas son mas livianas.  Casi todas te permiten tejer apoyada en una mesa o en un cojín y los resultados tejidos son muy similares al punto con aguja tradicional.


Y por ultimo les enseñé lo mas sencillo, tejer con las manos, sin aguja. Siempre triunfa lo más sencillo.



Estoy realmente contenta con el resultado de estos talleres y la investigación de nuevas técnicas para cubrir las necesidades de cada alumno. Una de las cosas en las que coincidimos los psicólogos y neurólogos de los centros donde trabajamos el tejido es que las pacientes están mas animadas y se distraen con mas facilidad en las esperas y en los tratamientos largos.

Y para terminar siempre unos buenos consejos para tejer sano, estés enfermo o no, de la mano de la Asociación de Labores Solidarias de la IAIA y alguno mas de mi cosecha:

Apoya bien la espalda para tejer.
Usa un cojín o almohada para colocar las manos encima al hacer la labor.
Si estas operada de mama, puedes usar un cojín en forma de corazón como los de Almohadas del Corazón y colocarte un ovillo "auxiliar" en la axila para aliviar el brazo al tejer.
Y sobre todo, tejer tiene que ser un placer, si te duela al hacerlo, interrumpe la labor y descansa. Siempre puedes invertir estos descansos en pensar cual será tu próxima labor o en buscar inspiración en la red.



sábado, 4 de abril de 2015

Tiempo de salir al jardín


Por fin es tiempo de salir a la calle, al jardín o a la terraza. Para mi la primavera significaba, hace unos años,  alergia y empezar a huir del sol. Pero con el tiempo la primera he conseguido dominarla, y al segundo le mantengo a raya gracias a las nuevas cremas para el sol (que son del F50 sin parecer una pálida momia y por fin no huelen a piscina)
Así que nos hemos puesto a limpiar la terraza, a plantar las semillas de verano y a disfrutar de los narcisos y los tulipanes que plantanos el otoño.


 Además ya podemos disfrutar de las tardes de tejer y leer. Mi nuevo libro de naturaleza "Descubrir, disfrutar y degustar el bosque" está siendo un gran descubrimiento. Desde los contenidos, hasta la ilustración, es un libro para guardar y visitar en cualquier estación y paseo por el campo.

["Descubrir, disfrutar y degustar el bosque", de Amanda Laporte, ToniMOnné y Astrid van Ginkel. Con ilustraciones de Ángel Dominguez. Editorial Larousse]

Las macetas semilleras de plástico con fibra de coco en vez de arena, son perfectas para sembrar con niños por lo limpio y sencillo. Y las semillas de las plantar aromáticas, además, crecen muy rápido, con lo que entender el proceso de siembra se les hace menos largo.


Los Tulipanes Princesa Inés comprados en verano en Amsterdam han empezado a florecer y son de un rojo brillante en la punta y naranjas bateados en la base. Pero la joya de este año de las flores son los tulipanes negros. En realidad no son negros del todo, son de un rojo muy intenso y con una textura aterciopelada maravillosa.



También hemos aprovechado para reciclar todas esas cosas que me voy encontrando y que "adopto". Con un asiento de los banquillos del campo de fútbol del barrio y una caja de fruta hemos improvisado un asiento auxiliar.


A mis niños les encanta estar fuera, y la mayor esta iniciando al pequeño en el arte de regar. Me encanta ver como tiene la paciencia de enseñarle y como el la mira con interés y aprende. Al final terminaron los dos con el pijama empapado y muertos de la risa, pero bueno... ¡Son cosas de la jardinería!



Y el toque final de esta limpieza de primavera ha sido reciclar unas botas de agua viejas y rotas en unos zuecos para regar. Esta manualidad os la cuento paso a paso en el post mensual de Labores en Red. Porque en esta casa no se tira nada y casi todo puede tener una segunda vida.

domingo, 22 de marzo de 2015

Mi pan de gracias



Os hice pan, pan para dar las gracias.
Ayer publiqué en mi cuenta de Instagram que me tomaba un descanso. Y fueron tantos los mensajes y las palabras de animo que me veo en la obligación moral de dar las gracias con un pan. Y de paso, ya que nos comemos este pan entre todos, os cuento las razones de mi descanso, o mas bien de mi reforma.


Pan de centeno, cúrcuma y sésamo

Es muy fácil contactar conmigo, conocer lo que hago e incluso ver lo que yo veo. A través de mis cuentas en Twiter, Pinterest, Instagram, Facebook (esta es privada, aunque bastante grande) y de las cuentas colectivas de Lana Connectión (Facebook, Twiter y Blog) Os podéis hacer una idea del universo donde nado. Tan fácil tan fácil que si me mandas un mail es posible que te lo conteste en las siguientes 12 horas (no hagáis la prueba todos a la vez, por favor!!)
Y aun navegando por ahí, no sabríais ni la mitad de las cosas que pasan por mi cabeza, ni por mi día a día, os lo aseguro. Pero como bien me dijo un amigo "la desnudez es bella, pero a veces provoca constipados", a veces hay que cerrar la ventana.

Esto va seguir siendo igual, pero lo mismo tardo mas en contestar los mensajes. Esta parte de la explicación va mas por lo personal y por la necesidad de dedicarle mas tiempo a mi vida de carne y hueso, l¡a la que es táctil de verdad, no la del smartphone.


Es un pan un poco amargo, de un color azafrán suave y de miga muy compacta.

Otra de las cosas que me caracterizan es la generosidad, y si, lo digo así son tapujos. Soy generosa porque comparto sin condiciones, porque reparto lo que tengo y no porque me sobra. Es una de las pocas virtudes que tengo así que me vais a perdonar que presuma de ella.
En mi profesión (el diseño gráfico y editorial) el celo profesional es una constante, o al menos lo era. Yo llegue a tener jefes que tapaban su pantalla cuando entrábamos en el despacho para que no viéramos que hacían; compañeros que por no compartir conocimientos empobrecían el trabajo en equipo y maestros que enseñaban solo hasta donde ya no podías acercarte a ellos.
Y eso, amigos mios, es una mierda como un castillo. Porque estoy convencida de que compartir es enriquecer, crecer y nutrir, a uno mismo y a los demás.
Por esa razón, en esta pantalla mas personal y mas manual, siempre quise contar las cosas como yo las aprendo, como yo las enseño y como yo las siento. Porque no era el mundo competitivo de ahí afuera, porque yo no como de esto y porque precisamente por eso, los rugidos de mi estómago no despiertan a la hiena. En cualquier caso, los que me conocen bien saben que en mi trabajo soy maestra, tutora y jefa, que no me callo nada, pero nada de nada, ni lo que se ni lo que siento (algún disgustillo me he llevado por esto, pero esa es otra historia). Que compartir es hacer que tu equipo sea cada vez mejor y mas fuerte, y que tu seas mejor con ellos.


Yo lo tomo solo con mantequilla salada, para potenciar todos los sabores

Y aquí es donde empiezan las reformas. Voy a seguir siendo generosa (es mi naturaleza), pero con filtros. Como buena entusiasta de la vida, suelo ir mas deprisa que mi propia mente, con lo que me puede el ansia de enseñados lo que hago. Unas veces es un simple colacao (si, este mundo a veces es tan absurdo que le damos importancia hasta a los grumitos....) y otras veces el nacimiento de algo mas grande. Y es ahí donde se me olvida que la ventana esta abierta. Así que voy a poner una mosquitera, un tamiz para que no salgan tantas cosas, pero sobre todo para que no me entren mosquitos.

Algunos de los comentarios que me dejasteis hablan de copiar, de plagio, de malas artes y de toxicidad. Quiero aclara que no ha pasado nada en concreto, que pese a algún contratiempo sin mayor importancia, todo esto no es por que me copien. Si uno enseña lo que hace, lo mas lógico es que alguien lo copie. Ese no es el problema, no al menos el mío. Pero si es un problema que algo que puede ser un desarrollo para mi pierda la importancia o la ocasión por precipitarme. El error es mío, no la mala fe de otro.

Esto significa que voy a seguir contado que tengo en el horno (en el de la cocina y en el de la cabeza), que estoy tejiendo (siempre y cuando no sea algo que esta en proceso de desarrollo) o que estoy plantando. Y voy a seguir subiendo fotos, pero con tamiz.

Y voy a darle mas cariño a mi blog, este que en breve cumple 8 años (¡¡si tía, 8!!! para que luego digan que una es una aficionada!). Y os contaré los procesos creativos a posteriori, no tan en directo como antes. Porque creo que el proceso es importante para entender el resultado, y porque sigo creyendo con los ojos cerrados en compartir.

Mi objetivo es muy sencillo y muy ambicioso a la vez. Si con mi ventana consigo inspirar tan solo a uno de vosotros y resulta que sois capaces de hacer algo mas bonito y compartirlo también, entonces este mundo seria mas bello, mas creativo y mas generoso. De entre todos vosotros hay una persona que va a cambiar este mundo para mejor (o a influir en esa persona, no sabremos en que siglo o dimensión), y yo quiero haber participado de ello en lo que se hacer mejor.

Y hasta aquí nos ha dado la tostada que estábamos compartiendo. Voy a ponerme una bufanda en este comienzo de primavera tan frío y a curarme el constipado. Buen provecho y os abrazo.

 Lo mejor de la primera rebanada es saber que aun te queda pan en la panera.


jueves, 5 de marzo de 2015

Tarta de espinacas, zanahoria y champiñones


El jueves es día de mercado, y hoy es jueves. Así que os traigo una receta sencilla y sana para hacer con verduras de temporada. Es apta para vegetarianos porque solo lleva vegetales, huevo, leche y queso.
Para hacerla vamos a necesitar:
un manojo de espinacas rojas (no confundir con el ruibarbo, que es muy complicado de encontrar en España. También se pueden usar las verdes si no encontráis las rojas),
2 zanahorias grandes,
4 champiñones,
tres huevos,
dos cucharadas de harina,
400 ml de leche,
una cucharada de aceite de oliva,
masa quebrada u hojaldre ya preparado,
sal y pimienta.


Preparamos una bandeja de barro con un poco de aceite para que no se peque la masa, la colocamos dentro y la pinchamos un poco para que no suba mucho. La doramos en el horno a 180º y la dejamos enfriar.


Mientras, lavamos y troceamos las verduras muy finas, con ayuda de un robot si querremos. Yo prefiero hacer los rozos mas grandes pero habiendo niños en casa es mas fácil tener éxito con ellos si no se encuentran trozos reconocibles de verdura.


En una cazuela a fuego lento, calentamos la leche y cuando esté a punto de hervir, bajamos el fuego y le añadimos la harina y el aceite, la pimienta y la sal, mezclados antes para evitar hacer grumos. Ya parado del fuego o con este muy bajo, la damos vueltas con unas barbillas hasta que espese un poco. Sacamos del fuego y añadimos las verduras cortadas y los huevos (no hace falta batirlos antes, se hace ahora con las verduras)


La mezcla se pone un poco oscura, no os preocupéis, es por los champiñones, que se oxidan rápido y se ponen marrones.



Vertemos la mezcla sobre la bandeja de la masa ya horneada y espolvoreamos queso rayado. Metemos en el horno a 180º unos 30 minutos, vigilando que no se queme. La superficie del pastel crece un poco, así que elige una bandeja que se alta, y evita que se queme ele queso colocándola en la mitad del horno.


Este pastel de espinacas puede acompañar a un plato de carne, de pescado o como plato principal acompañado de una ensalada y aperitivos. Lo puedes dejar hecho la noche anterior y servirlo tibio, con una salsa de tomate ligera o cortado en cuadradillos estando frío, como si fuera una tortilla.
Os aseguro que es muy jugoso y que a los niños les encanta.
!Buen provecho!